2008-05-01, Domingo 01 de Junio de 2008

El cielo por asalto. 40 años de rebeliones

Hace exactamente 40 años, las calles de las principales ciudades del mundo comenzaban a transformarse en verdaderos territorios de revuelta. Exhibida en 2008.

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Realizado por el Museo de la Memoria.

Hace exactamente 40 años, las calles de las principales ciudades del mundo comenzaban a transformarse en verdaderos territorios de revuelta. Desde Nanterre, muy cerca de París, los estudiantes daban inicio a uno de las irrupciones juveniles en el campo social y político más significativas del siglo XX.

 

Fueron sus voces, sumadas a las de los obreros, las que buscaban anunciar que el mundo del progreso no necesariamente estaba siendo acompañado por los valores de equidad y justicia.

 

El reclamo de esta generación encontraba en la jubilosa Habana de enero de 1959 su punto más exacto de justificación, y en los jóvenes revolucionarios de la Sierra Maestra un ejemplo a seguir e imitar.

 

Berlín, Roma, Nueva York fueron, inmediata y contemporaneamente sacudidas por este grito de rebeldía que exigía con verdadero desenfado todo el poder a la imaginación y sospechaba de la tranquila comodidad burguesa.

 

En nuestro país, centros urbanos como Rosario y Córdoba fueron protagonistas centrales de esta insurrección popular. Con los textos de Fanon y Sartre y el rostro victorioso del Che entrando triunfal a La Habana, miles de jóvenes salieron a las calles comenzando diseñar un singular derrotero guiado por las ideas de Utopía y Revolución.

 

Nunca como antes o después en la historia del siglo XX el mundo sintió estremecer sus cimientos de tal modo: mientras en Argelia se combatía por la liberación del colonialismo francés, en Praga se alzaban trincheras para defender una libertad cada vez más amenazada, al tiempo que en Woodstock millones de jóvenes se reunían, rock mediante, a desenmascarar la violencia genocida norteamericana sobre Vietnam. Muy cerca de allí, a pocos kilómetros, en Ciudad de México, la Plaza de Tlatelolco se transformaba en epicentro de protesta y denuncia, mientras en Medellín las voces de la Iglesia latinoamericana enunciaban la urgencia de una nueva y más humana interpretación del Evangelio dando origen a la Teología de la Liberación.

 

No faltaba mucho para la irrupción de la década del '70 con su descarga homicida sobre ese territorio de rebelión construido por la generación del '60. Ese estallido de irreverencia habría de ser castigado con dureza.

 

Nuestro Museo, dedicado a la memoria de las víctimas del Terrorismo de Estado, propone esta muestra como una invitación a recordar no sólo un momento luminoso del siglo XX como fueron los días de mayo, sino también como un modo de reconocer, en la singularidad de ese tiempo histórico, el territorio prodigioso en el que muchos de los ahora ausentes por la mano homicida del Estado, construyeron sus ideales y sus sueños.

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