2021-03-20, Sábado 31 de Julio de 2021

Legados. Pañuelos en lucha

Se puede visitar la muestra transitoria "Legados. Pañuelos en lucha".

Foto: Patricio Carroggio

Hace 45 años, un simple accesorio se transformó en el medio y el mensaje elegido por un grupo de mujeres para visibilizar el genocidio de la última dictadura cívico-militar. “¿Cómo nos reconocemos en la plaza?/Llevemos pañuelos blancos en la cabeza” En ese simple acto de diferenciación respecto a los demás, y de identificación con un sujeto naciente, Madres y Abuelas nos legaron un símbolo de lo indecible. Verlo circular por el espacio público pasó a significar una lucha. Pintarlo en plazas, paredes, afiches y en los cuerpos significa identidad. Desde entonces, portar un pañuelo implica pertenecer a un sujeto colectivo que resistió al poder omnipresente de las fuerzas armadas y sus cómplices civiles, que persiguió incansablemente verdad y justicia en la transición a la democracia, que busca a les niñes apropiades por el plan sistemático de desaparición de personas, significa portar la memoria colectiva que impugnó el modelo social y económico neoliberal cuando el país entró en crisis casi terminal en 2001. Ese pañuelo comenzó a recorrer América latina y a cambiar sus tonalidades poco a poco: en México, el colectivo Fuentes Rojas lo tomó como dispositivo para denunciar los miles de asesinatos y desapariciones que ocurren en el país; mediante el bordado comunitario el pañuelo visibiliza, moviliza y denuncia.

En paralelo, en nuestro país se consolida un movimiento, también de mujeres, que se reapropia de ese símbolo para ponerlo en el centro de la lucha contra el patriarcado. En el Encuentro Nacional de Mujeres de 2003, realizado en nuestra ciudad, se utilizó por primera vez el pañuelo de color verde como símbolo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito. Así, un sujeto colectivo toma la posta y actualiza la dimensión simbólica del pañuelo como dispositivo de resistencia y lucha. El activismo artístico y su despliegue en el espacio público ha tenido y tiene mucho para decir sobre este proceso de transformación en los usos de un símbolo tan cercano para el movimiento de derechos humanos.

Con esta muestra temporaria el Museo de la Memoria de Rosario busca continuar con la construcción de los puentes entre el pasado y el presente, esta vez rastreando las diversas intervenciones en el espacio público que ha transformado al pañuelo en una síntesis de las diversas resistencias a las estructuras de poder de nuestra sociedad. Un elemento físico y simbólico en el que se solapan temporalidades y significados de las luchas por la ampliación de derechos y por transformar esas estructuras, muchas de ellas legadas por la última dictadura. Intervenciones que concilian la maternidad socializada de Madres con la maternidad deseada de las pibas. En definitiva, rastros del pañuelo como elemento individual y dispositivo colectivo dislocado por el arte.

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